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13/12/11

Orientaciones sobre cómo lograr una Constitución democrática

Como primer paso para el cambio de la Constitución actual, debería aprobarse previamente una reforma constitucional que establezca que una nueva Constitución debe hacerse mediante una Asamblea Constituyente, convocada por una ley especial que determine la forma de elección de los delegados, plazos, aprobación, etc.

Así lo indica un artículo del jurista Alfonso Insunza Bascuñán, del Centro de Estudios Constitucionales de la Universidad ARCIS, cuyo planteamiento central es el siguiente:

“Una nueva Constitución debería pronunciarse, entre otros temas, sobre los siguientes:

1. La elección de un sistema de gobierno, ya sea de carácter presidencial, semipresidencial o parlamentario.

2. La elección de un tipo de Estado, ya sea unitario o federal.

3. La posibilidad de una revocación anticipada de los mandatos constitucionales de elección popular.

4. La posibilidad de la iniciativa popular para presentar proyectos de ley y para convocar a plebiscito.

5. El reconocimiento constitucional de las minorías étnicas.

6. El rol del Estado en materias económicas y sociales.

7. El establecimiento de los derechos y de las garantías constitucionales.

8. La necesidad de controles de transparencia y de probidad en la administración del Estado, tanto a nivel general como a nivel particular.

9. La constitución del Poder Judicial, en especial el nombramiento de los jueces.

Estos y otros temas sólo podrían debatirse en una Asamblea Constituyente, elegida libremente por la ciudadanía, en forma proporcional al número de habitantes de cada Región, que sea realmente representativa de todas las fuerzas políticas y sociales.

La actual Constitución no contempla explícitamente la elección de una Asamblea Constituyente para la revisión total de ella misma; sólo establece los quórum para efectuar reformas e instituye el plebiscito solamente en el evento de alguna controversia entre el Congreso y el Presidente de la República, únicos depositarios (en este caso) del Poder Constituyente.

Dado lo anterior, como primer paso para el cambio de la Constitución actual, debería aprobarse previamente una reforma constitucional en términos similares a otras Constituciones, como por ejemplo la República de Costa Rica, cuya Constitución establece que una reforma general o total que signifique una nueva Constitución sólo podrá hacerse mediante una Asamblea Constituyente, convocada al efecto por una ley especial que establezca la forma de elección de los delegados, plazos, aprobación, etc.
Una vez concluida su labor, esta Asamblea Constituyente debería disolverse. Aprobada la nueva Constitución, ésta deberá someterse a su aprobación mediante un plebiscito.

Alfonso Insunza Bascuñán

Centro de Estudios Constitucionales Universidad ARCIS”.

Fuente: Comité de Iniciativa por una Asamblea Constituyente

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