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16/4/15

La carta de parlamentarios a Bachelet pidiéndole una Asamblea Constituyente

Texto de los presidentes de las comisiones de Constitución del Senado y la Cámara de Diputados enviado a la Presidenta de la República. 


Los abajo firmantes ponemos a su disposición estas importantes instancias legislativas para estudiar, tramitar y generar los actos legislativos que sean necesarios a efectos de que se pueda contar con las herramientas constitucionales necesarias para convocar al pueblo a asumir, organizado en Asamblea, su rol constituyente.

Así lo declara la carta enviada a la Presidenta Michelle Bachelet por los presidentes de las comisiones de Constitución del Senado, Alfonso De Urresti, y de la Cámara de Diputados, Leonardo Soto, ambos, al igual que la mandataria, militantes del Partido Socialista. 

Los parlamentaros hacen un diagnóstico autocrítico sobre lo ocurrido en el país durante los últimos 25 años, después de la dictadura de Pinochet. Admiten “una crisis de legitimidad y de malestar ciudadano” por una institucionalidad aún con rasgos autoritarios; que la ciudadanía “ya no se conforma con enmiendas al modelo que venimos ‘parchando’ y humanizando desde 1990” y exige “más y mejor democracia”, y que los políticos gobernantes, pese a los avances macroeconómicos y en algunos derechos, “no hemos sido capaces de estar a la altura de estas demandas y exigencias”. 

Reconocen también que el sistema político “se encuentra hoy bajo numerosos cuestionamientos” y que los mecanismos de control disponibles no son capaces de prevenir ni sancionar hechos “como los que han conmocionado a la opinión publica” y “antes de que su implosión parezca poner en jaque las instituciones democráticas”. 

Junto con recordar el programa de gobierno de la coalición oficialista, llaman a Bachelet a hacer efectiva su vocación democrática: “Presidenta: Usted ha sido consistente, tanto en el programa que construyó la Nueva Mayoría en torno a su candidatura como en el primer año de su gestión, en sostener y defender la idea de que será esta administración la última que nazca al amparo de la ilegitima Constitución de 1980”, señalan. Finalmente, ponen a su disposición el trabajo de las comisiones especializadas que presiden con el objeto que “pueda contar con las herramientas constitucionales necesarias para convocar al pueblo a asumir, organizado en Asamblea, su rol constituyente”. 

El texto completo de la misiva es el siguiente: 

“VALPARAISO, Abril de 2015 

‘Debemos tener claro que estas transformaciones no llegarán a buen puerto si no mejoramos sustancialmente nuestra política. Ya que el desarrollo y el futuro del país lo construimos entre todos, necesitamos una Nueva Constitución que nos represente. Necesitamos prestigiar nuestra política y debemos contar con un sistema electoral que permita representar la amplia diversidad de visiones que tienen los chilenos y chilenas. Un nuevo marco constitucional y político que garantice derechos, defina obligaciones y que responda a las demandas de los ciudadanos por mayor participación y representatividad’. 

Programa de Gobierno Nueva Mayoría 2014-2018 

Señora 
Presidenta de la República 
MICHELLE BACHELET JERIA 
Palacio de La Moneda 
Presente.- 

Respetada Presidenta: 

Tras 25 años desde el inicio de un largo proceso de restauración democrática, la dinámica social, cultural y política en Chile hoy se expresa en una crisis de legitimidad y de malestar ciudadano por lo que considera es una insuficiente profundización de la democracia que hemos ido construyendo y la existencia de instituciones y de normas que limitan la participación de las chilenas y los chilenos en la definición del tipo de sociedad que quieren construir para un país del siglo XXI, muchas de ellas albergando aún aquel espíritu autoritario con que la dictadura quiso refundar nuestra república. 

Este fin de ciclo, al parecer irreversible, se ha venido expresando progresivamente en las movilizaciones estudiantiles, en las peticiones de los cada vez más adultos mayores, en las justas reivindicaciones de los pueblos originarios, en la demanda social expresada en los pescadores artesanales y los profesores, en la exigencias igualitarias de grupos representantes de la diversidad sexual y cultural, en el descontento del mundo del trabajo por los efectos que genera el sistema previsional, en la legítima petición de contar con una mejor salud pública y en la creciente reivindicación por un mayor protagonismo de las regiones, sólo por nombrar algunos ejemplos. 

Lamentablemente, a juzgar por los resultados, no hemos sido capaces de estar a la altura de estas demandas y exigencias, pese a todo lo que se ha avanzado en materia de infraestructura, desarrollo macroeconómico y consolidación de derechos individuales y sociales. 

Lo anterior explica el mayoritario apoyo constante que durante esta transición, con la excepción del 2010, obtuvieron en las urnas las fuerzas identificadas con el progresismo, el cambio y la gobernabilidad. Sin embargo, en el marco de esta crisis, agudizada por el voto voluntario y el perverso sistema binominal, son cada vez menos los ciudadanos que expresan su opinión cívica. 

Hoy la ciudadanía ya no se conforma con enmiendas al modelo que venimos ‘parchando’ y humanizando desde 1990: esas ciudadanas y ciudadanos exigen, en las calles y en las redes, más y mejor democracia. Y dentro del legítimo debate que hoy se produce son una mayoría quienes entienden que ya no es posible seguir siendo regidos por una Constitución que, más allá de cambios y reformas, sigue siendo, en muchas formas, esa que la dictadura impuso fraudulentamente en 1980 para exactamente lo contrario a lo que hoy se busca: construir una democracia ‘protegida’ o ‘cautelada’ que no concebía el concurso de los chilenos en su edificación. 

Señora Presidenta: Quienes suscribimos esta carta somos parlamentarios a quienes hoy les corresponde encabezar las comisiones de Constitución de ambas cámaras legislativas. Compartimos también una generación, una mirada común y un también común anhelo de aportar a un proceso de cambios que ha esperado mucho tiempo para hacer de Chile el mejor y más justo país donde queremos que crezcan y se desarrollen nuestros hijos. 

Estimada Presidenta: Ud. ha demostrado reiteradamente ante el país su capacidad para percibir la sensibilidad social y ciudadana y a través de eso conducir los procesos democráticos necesarios para lograr avances sustantivos tanto para nuestra institucionalidad como para el perfeccionamiento de los principios democráticos que, desde sus albores, inspiraron nuestra república. 

Tal como en otros momentos de nuestra historia patria, nuestro sistema de convivencia nacional, particularmente el político, se encuentra hoy bajo numerosos cuestionamientos y cada vez resulta más evidente la incapacidad de los mecanismos de control para evitar que hechos como los que han conmocionado a la opinión publica puedan ser previstos, controlados y sancionados antes de que su implosión parezca poner en jaque las instituciones democráticas. 

Presidenta: Ud. ha sido consistente, tanto en el programa que construyó la Nueva Mayoría en torno a su candidatura como en el primer año de su gestión, en sostener y defender la idea de que será esta administración la última que nazca al amparo de la ilegitima Constitución de 1980. 

Esta consistencia, estamos ciertos, marcará también el derrotero que se propondrá al país para alcanzar la anhelada meta de que ningún chileno o chilena más se vea regido por una Carta Magna que, a la tantas veces denunciada ilegitimidad de origen, suma un anquilosamiento y referencia a ideas ya largamente superadas en la literatura de juristas y, sobre todo, en las prácticas y anhelos de los pueblos. 

Para el cumplimiento de esta enorme labor, los abajo firmantes ponemos a su disposición estas importantes instancias legislativas para estudiar, tramitar y generar los actos legislativos que sean necesarios a efectos de que se pueda contar con las herramientas constitucionales necesarias para convocar al pueblo a asumir, organizado en Asamblea, su rol constituyente. 

Respetada Presidenta: Le reiteramos nuestra absoluta disposición y compromiso, para ser parte de todas aquellas acciones cuyo objetivo sea encontrar terreno fértil donde plantar la semilla para una nueva, justa y democrática Carta Magna para todos y todas las chilenas. 

Le saludan, con el aprecio y respeto de siempre, 

Alfonso De Urresti Longton, senador, presidente Comisión de Constitución, Senado de la República 

Leonardo Soto Contreras (sic), diputado, presidente Comisión de Constitución, Cámara de Diputados”.

J.F.S.

Fuente: Oficinas parlamentarias