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1 de febrero de 2021

“Los dos tercios deben ser aplicados en forma parcial, individual y progresiva”

Centros de estudios por una nueva Constitución coinciden en 27 propuestas para el reglamento de la futura Convención Constitucional.

El polémico quórum de dos tercios establecido para la Convención Constitucional debería aplicarse sólo a las disposiciones individualmente consideradas y al reglamento de la votación; lo demás podría decidirse por mayoría simple o absoluta, según determinen los propios convencionales.

Catorce entidades ligadas a la actual oposición reunidas en la Red de Centros de Estudios por una Nueva Constitución elaboraron un documento de 27 puntos denominado “Propuestas para el reglamento de la Convención Constitucional”, en el cual arriban a diversas conclusiones y formulan sugerencias para el funcionamiento del órgano que será elegido el 11 de abril próximo para redactar una nueva Carta Magna.

Dicho reglamento, que establecerá las normas de funcionamiento de la Convención, cobra mayor importancia aún debido a que la legislación sobre el proceso constituyente define un quórum general de dos tercios de los convencionales para la aprobación de sus acuerdos, equivalente a la máxima mayoría calificada para las reformas estructurales a la Constitución de Pinochet.

“Evitar boicot”

Los expertos puntualizan que tal reglamentación debe facilitar la toma de decisiones y minimizar las posibilidades de boicotear u obstaculizar el proceso de redacción del nuevo texto. Dicho quórum tiene sentido para votaciones de pleno, el que recoge la diversidad de posturas, pero en instancias como comisiones, advierten, llevaría a distorsiones.

“El quórum de dos tercios de los miembros en ejercicio debe interpretarse en forma estricta –señalan textualmente-, aplicándose sólo a las disposiciones individualmente consideradas y al reglamento de la votación. En consecuencia, toda otra materia se podrá decidir mediante mayoría simple (50% más 1 de los miembros presentes) (sic) o absoluta (50% más 1 de los miembros en ejercicio), según lo determine la propia Convención”.

La aprobación de las normas conforme a los dos tercios debe realizarse de manera parcial y progresiva, agregan, resolviendo primero las materias y principios generales que deben servir de base para el desarrollo de la normativa más específica. “Sólo esta forma de proceder hace posible que el texto constitucional final pueda llegar a ser aceptado y reconocido como legítimo por toda la Convención y la ciudadanía”, aseguran, además de evitarse así “llegar a un resultado que dos tercios aprueban por completo y un tercio rechaza por completo”.

Una vez redactado el texto en su totalidad, la posición de la Red es que no se requiere más ratificación que el plebiscito nacional dispuesto por la actual Constitución. “La exigencia de ‘ratificación’ final (por la propia Convención) crea los incentivos para que una minoría se atrinchere con la disposición de poner en riesgo que la Convención apruebe un texto constitucional”, lo que sería más grave si materias fundamentales son dejadas para la discusión final.

Constitución “realmente nueva”

Las propuestas incluyen también crear mecanismos que permitan que el proyecto constituyente genere efectivamente un cuerpo nuevo, “es decir, que signifique una ruptura con la práctica político-constitucional originada en la dictadura y abra el horizonte de lo políticamente posible”. Para ello, detallan los expertos, “es necesario implementar mecanismos de resguardo, tales como no considerar el texto actual como base desde la cual redactar una nueva Constitución, ni los pronunciamientos del Tribunal Constitucional”.

Sugieren, asimismo, no depender exclusivamente de organismos técnicos inmersos en la práctica político-constitucional vigente, como la Biblioteca del Congreso Nacional, especifican, y promover más bien una asesoría técnica transdisciplinaria.

En la Red de Centros de Estudios por una Nueva Constitución participan el Centro Democracia y Comunidad, Chile 21, Chile Movilizado, Fundación Participa, Fundación por la Democracia, Fundación Socialdemócrata, Horizonte Ciudadano, Fundación Igualdad, La Alameda, La Brújula, La Casa Común, Red de Estudios para la Profundización Democrática, Red Liberal y Rumbo Colectivo.

Julio Frank S.

Fuente: porunanuevaconstitucion.cl