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LLEVAR LAPIZ PASTA AZUL PERMITIRA AHORRAR TIEMPO PARA QUE OTROS TAMBIEN VOTEN

21 de octubre de 2020

“Autoservicio” y vocales “intocables”: Estrictas medidas sanitarias para votar


El elector deberá dejar y retirar su cédula de identidad desde la mesa de votación, marcar sus preferencias con su lápiz pasta azul y cortar y depositar las colillas de las cédulas de votación en el sobre respectivo, con el fin de evitar el contacto físico con los vocales.

Continúa…

Tanto el elector como su cédula de identidad, el lápiz pasta azul que llevará para votar y firmar el padrón electoral y el voto emitido no tendrán contacto físico con los vocales de las mesas receptoras de sufragios durante el plebiscito sobre nueva Constitución del próximo domingo.

Así lo establece el “Protocolosanitario para un Plebiscito Nacional 2020 más seguro” del Servicio Electoral en su capítulo octavo, que instruye a los integrantes de las mesas procurar una atención expedita a los electores, de modo que éstos permanezcan en el lugar de votación el menor tiempo posible.

Los vocales deberán organizarse para adoptar una ubicación que permita la distancia física de al menos un metro entre ellos y hacer uso permanentemente de alcohol en gel al 70 por ciento para cumplir con la higiene de manos, complementado con lavado frecuente de manos con agua y jabón.

Deberán, asimismo, utilizar en todo momento las mascarillas del kit sanitario, debiendo hacer un recambio de éstas cuando estén humedecidas. El escudo facial les es recomendado, pero será obligatorio para el presidente de la mesa en el momento de la lectura de los votos y el escrutinio.

Los vocales podrán, opcionalmente, antes del conteo de votos, usar guantes de nitrilo; sin embargo, será obligatoria la desinfección periódica de las manos sea que se utilicen o no dichos guantes.

Distancias

El distanciamiento entre los vocales de mesa y los apoderados deberá ser de al menos 1 metro y el de los representantes de medios de comunicación con la mesa, de al menos 2 metros.

La separación entre las mesas receptoras de sufragios deberá ser de al menos 2 metros entre una y otra.

La distancia de la cámara secreta deberá ser de al menos 2 metros respecto de la mesa receptora de sufragios.

Se eliminará las cortinas de la cámara secreta y ésta será ubicada en una posición que garantice el secreto del voto. Los vocales deberán controlar el ingreso.

Los vocales desinfectarán las cámaras secretas y los lápices después de cada uso. Además, deberán realizar una desinfección periódica, recomendada cada 2 horas, de las superficies del mobiliario mediante un rociador con una solución de alcohol gel al 70 por ciento, cloro, amonio cuaternario o toallas húmedas con alcohol al 70 por ciento.

Las urnas serán instaladas con una distancia de al menos 1 metro respecto de los vocales.

El presidente de la mesa será responsable, o quien éste designe, de mantener en el exterior de la sala una fila que asegure el distanciamiento físico de al menos 1 metro, demarcando los espacios en el piso. Sólo se permitirá el ingreso preferente de votantes a las mesas receptoras de sufragios en casos que tengan más de 65 años, necesidades especiales, estén embarazadas o requieran voto asistido.

Se designará a un vocal como responsable de verificar el cumplimiento de las medidas y protocolos sanitarios para la mesa respectiva.

Los apoderados de las opciones del plebiscito deberán usar en todo momento mascarillas KN95 o quirúrgicas desechables de tres pliegues -con cambio cada 4 horas o cuando se humedezcan-, mantener la debida distancia física y desinfectar sus manos periódicamente.

La votación

El elector deberá depositar su cédula de identidad sobre la mesa receptora de sufragios y retroceder al menos un metro, a la espera de que un vocal ubique el registro correspondiente en el padrón electoral.

Los vocales procurarán mantener permanentemente distancia física con el elector, no deberán tocar la cédula de identidad y sólo si fuera necesario deberán desinfectarla con una solución de alcohol gel al 70 por ciento o toallas húmedas con alcohol al 70 por ciento.

El elector deberá mostrarles su rostro quitándose la mascarilla durante no más de 3 segundos y a una distancia mínima de dos metros, y su cédula de identidad quedará a la vista del vocal correspondiente. A continuación recibirá las cédulas de votación para el plebiscito.

Emitidos los votos, el elector deberá mostrar a los vocales las cédulas de votación dobladas y selladas y las dejará sobre la mesa, para que el presidente de la misma revise que los números de serie sean coincidentes con los de las cédulas entregadas. Tras la autorización de éste, el elector deberá desprender las colillas, introducirlas en el sobre que se le indique y enseguida depositar los votos en la urna y firmar el padrón.

Los vocales podrán permitir que cada elector use su propio lápiz pasta azul para emitir el voto y firmar el padrón (y ahorrar preciosos segundos al proceso).

Hecho todo eso, el elector podrá retirar su documento de identidad (y concluir su acto de civismo). 

Julio Frank S.

Extracto editado de:

“Protocolo sanitario para un Plebiscito Nacional 2020 más seguro”, Servicio Electoral de Chile, 31 de julio de 2020, www.plebiscitonacional2020.cl

Infografía: Mesa receptora de sufragios en recinto cerrado.


20 de octubre de 2020

Servicio Electoral presentó cédulas de votación oficiales




El Servicio Electoral presentó este martes un facsímil de las cédulas oficiales de votación que se empleará para el plebiscito nacional del próximo domingo.

En la primera se lee "¿Quiere usted una Nueva Constitución?" y la opción "Apruebo" aparece abajo a la izquierda y la opción "Rechazo", abajo a la derecha.

En la segunda se lee "¿Qué tipo de órgano debiera redactar la Nueva Constitución?" y dos opciones:

"Convención Mixta Constitucional (abajo a la izquierda), integrada en partes iguales por miembros elegidos popularmente y parlamentarios o parlamentarias en ejercicio".

"Convención Constitucional (abajo a la derecha), integrada exclusivamente por miembros elegidos popularmente".

J.F.S.

Fuente: servel.cl

19 de octubre de 2020

Estallido hay uno solo

Escenas como algunas de hace un año se repitieron en diversos puntos de la capital durante el primer aniversario del estallido social. No sólo manifestaciones pacíficas de protesta, sino también ataques, saqueos y destrucción. Violencia callejera incontrolada.

Partidarios de la “normalidad” anterior insisten en poner en el mismo saco lo ocurrido en 2019, en circunstancias que su rechazo de fondo es borrar el avance histórico logrado por dicho acontecimiento: un plebiscito que permitiría cambiar constitucionalmente un sistema político injusto y diseñado en dictadura.

La violencia no es solamente la que se expresa, sino también la que se incita.

Casos de corrupción política y empresarial han tenido escasa sanción y se han extendido a un sector que estaba fuera de cálculo: las fuerzas armadas y de orden.

Empresariado transnacional goza de granjerías estatales y la pequeña y mediana empresa nacional sufre trabas y opresión.

El trabajo es una carga para la economía neoliberal, que lo castiga con bajo nivel de sueldos, despidos arbitrarios y pensiones míseras.

Los servicios de educación y salud estatales son los parientes pobres de los privados.

Medios de comunicación social tradicionales, concentrados en pocas manos y coincidentes en una gruesa línea pro mercado, desechan el desarrollo cívico y cultural de la gran audiencia.

Lo único nuevo es la crisis adicional derivada de la pandemia de coronavirus, que terminó de afianzar la pobreza e indigencia en sectores sociales ya suficientemente abusados.

Y los responsables, por decisión de sus propios representados, de elaborar políticas públicas destinadas a eliminar injusticias, encontrar soluciones y crear incentivos, sólo corrigieron su dudosa política de “consensos” partidistas cupulares tras una violenta y reprimida revuelta.

Y así está ahora la “clase” política, con un Presidente carente de reacción, un Congreso que ha asumido un protagonismo que no convence y dirigentes partidarios desautorizados por la irrupción popular, todos cuidando discretamente sus pedestales.  

El estallido social de 2019 fue, pese a todo, algo espontáneo, que planteó también ideales y esperanzas para no tener que ir de estallido en estallido. Lo de ayer fue otra cosa y así parece haberlo aceptado la ciudadanía que sigue dispuesta a votar “Apruebo” el próximo domingo.

Pese a que el plebiscito no puede asegurarlo, al menos da una oportunidad a la voluntad ciudadana de mejorar en democracia. Bastante más que lo que se podía pedir un año atrás.

Julio Frank S.

18 de octubre de 2020

Multitudinaria concentración


"Impresionante la cantidad de gente que hay en la plaza Italia, 17.40 horas".

Bernardo de la Maza, sobre la conmemoración en Santiago del estallido social de 2019, @bdelamaza

Imagen: CIMA

18 de octubre y AC


Las calles capitalinas acogieron este domingo a masivas marchas, cicletadas, caravanas, murgas y bocinazos en conmemoración del primer aniversario del estallido social del 18 de octubre de 2019, protesta que condujo, en definitiva, al plebiscito del domingo próximo sobre nueva Constitución. La foto muestra a manifestantes en la rotonda Grecia.

Foto: J.F.S.

Los primeros caídos del estallido social







Un año se cumple este 18 de octubre del inicio de la revuelta social que cambió el devenir de una historia política que se creía imperturbable e irreversible. Cualquiera fuere el resultado del plebiscito sobre nueva Constitución del domingo 25 –su gran conquista-, el diario vivir de los chilenos, azotado además por las consecuencias de una pandemia, difícilmente volvería atrás.

Para quienes sólo cuentan las acciones vandálicas y destructivas, y califican a sus actores como violentistas, anarquistas y delincuentes comunes que simplemente expresaron odio y desprecio hacia la sociedad y sus compatriotas, se trataría simplemente de un “estallido delictual” y, por lo tanto, habría que aprehender y encerrar a sus autores antes de rescatar al país de la “asonada izquierdista”.

Las primeras conclusiones del fiscal jefe de la Fiscalía Metropolitana Oriente del Ministerio Público, Manuel Guerra, quien investiga los hechos, apuntan en sentido contrario. Sostiene que sus protagonistas provinieron de diversos sectores de la población chilena, como los estudiantes secundarios y universitarios, trabajadores, pobladores, “barras bravas” de instituciones deportivas y también delincuencia, todos los cuales dieron origen, en sus palabras, a “una explosión social de origen múltiple”.

Entrevistado en radio Universo FM el miércoles 14, el persecutor ahondó en el tema explicando que su trabajo no había podido avanzar lo suficiente debido a la “precariedad” de los antecedentes entregados por las autoridades, las que, no obstante, pretendieron demostrar que el 18-O había obedecido a algo organizado y coordinado a nivel superior mediante la intervención extranjera.

Hasta marzo de 2020, 34 personas habían sido reportadas oficialmente como fallecidas, noticia poco motivante para los poderes gubernamental y mediático y que, como otras denuncias, particularmente sobre mutilaciones y tortura, sólo mereció la alarma parlamentaria y de entidades nacionales e internacionales de derechos humanos. En noviembre de 2019, volantes pegoteados en la vía pública, cuyos rostros acompañan esta nota, denunciaban crímenes del Estado. Hoy, la aclaración de esas muertes y la correspondiente justicia siguen pendientes.

El costo en vidas e integridad física -exceptuando las de personal uniformado- pareciera no estremecer la sensibilidad oficialista, endurecida por el daño causado a la economía del país, el mobiliario público y la propiedad privada.

Julio Frank S.

Diversas fuentes

Entrevista al fiscal oriente

Imágenes 1 a 3: Extractos de volantes pegoteados en la vía pública en comunas céntricas de la capital, acerca de personas muertas durante las primeras semanas de protesta y represión en el marco del estallido social, noviembre de 2019. J.F.S.

Imagen 4: Nombres de víctimas adosados a la mesa de debate “Proceso constituyente y soberanía popular”, desarrollada el 2 de diciembre de 2019 en la sede de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). J.F.S.

Imagen 5: Personas fallecidas durante las manifestaciones sociales cuya muerte está siendo investigada por el Ministerio Público, febrero de 2020, El Mostrador, www.nodal.am

15 de octubre de 2020

Esta vez de acuerdo


Declaración de la alianza partidaria Unidad Constituyente sobre el primer aniversario del llamado "estallido social".

J.F.S.

12 de octubre de 2020

Nuevo intento de crear un sistema de seguridad social


Senadores de oposición presentaron un nuevo cambio a la Constitución vigente, afirmando que el actual sistema previsional individual “es la negación de la seguridad social” y se requiere uno colectivo y de cobertura universal.

La Constitución deberá consagrar “el derecho a la seguridad social, garantizado y protegido por el Estado”, así como el derecho de todas las personas “a una pensión que garantice su bienestar y cubra sus necesidades básicas”.

Así lo sostiene el proyecto de reforma constitucional que sustituye el numeral 18 del artículo 19, sobre derechos y deberes constitucionales, de la actual Carta Fundamental. Fue ingresado el 30 de septiembre pasado como moción de los senadores opositores Alejandro Guillier, Francisco Huenchumilla, Jaime Quintana y Rabindranath Quinteros, y la senadora Yasna Provoste, y fue despachado a la comisión de Constitución del Senado.

La normativa existente ya establece la seguridad social como un derecho, pero se trata de ahorro individual administrado por empresas privadas y con el Estado en un papel de mero “supervigilante”.

El llamado Sistema de Seguridad Social propuesto consta de un pilar solidario y otro de seguro social, organizándose conforme con los principios de universalidad, suficiencia, equidad de género, eficiencia, participación social y sustentabilidad, señala el texto, que cita la propuesta global “B” de la Comisión Asesora Presidencial del gobierno de Michelle Bachelet (2015). Los patrocinantes agregan que se requiere, además, la creación de una entidad centralizada encargada de la afiliación, recaudación y registro del estado de las cuentas, como también la de un fondo colectivo de pensiones que invierta precisamente en forma colectiva e informada, administre los fondos y pague dichas pensiones.

La iniciativa apunta en similar dirección que otra modificación constitucional presentada hace seis meses y tramitada en el Senado, mientras, en un escenario paralelo, el gobierno y la Cámara Alta intentan negociar, desde posiciones contrapuestas, una reforma que permita aumentar las pensiones en el plazo más breve posible, todo ello inmerso en el ambiente previo al trascendental plebiscito del domingo 25, que podría terminar con la Constitución de Pinochet y abrir paso a la redacción democrática de una nueva Carta.

“Un asunto de democracia”

Entre los fundamentos expuestos, los autores del nuevo proyecto afirman que el actual sistema previsional no garantiza el derecho sustantivo al establecer un simple papel de supervigilancia del Estado. “En definitiva –añaden-, protege al mercado, profundizando la desigualdad económica, territorial y social que existe en el país”.

Insisten en que la capitalización individual no es un sistema de seguridad social, sino de ahorro individual, una “negación de la seguridad social”, puntualizan, pues implica que cada trabajador debe hacer frente individualmente, mediante su propio ahorro, a las contingencias de la vejez y la enfermedad. “Es decir, la pensión de cada persona depende de la capacidad de ahorro de ella, pero la capacidad de ahorro depende en buena parte de condiciones sobre las cuales las y los trabajadores no tienen mayor control, como ha quedado de manifiesto estos meses de pandemia” (como los altibajos bursátiles y cambiarios, cabría agregar).

Advierten, asimismo, que se hace recaer unilateralmente en las mujeres las consecuencias de la maternidad y el cuidado de la familia, desconociéndose completamente su trabajo doméstico y reproductivo.

“Un seguro social supone que todos los miembros de una clase colectivamente contribuyen a crear y mantener un sistema que beneficia a todos los miembros de esa clase. La seguridad social, por eso, se define por la solidaridad, algo que la capitalización individual niega directamente”, enfatizan.

Y sentencian: “En vez de asegurar derechos sociales, la Constitución vigente los deja entregados a la lógica del mercado y a merced de la desigualdad que caracteriza a nuestro país”.

Postulan, por lo tanto, un nuevo sistema de pensiones, sustentado en los principios reconocidos e internacionalmente aceptados de la seguridad social y en el compromiso de una pensión universal accesible a todos, sin distinción, que garantice su bienestar y cubra sus necesidades básicas.

“La seguridad social es una de las condiciones de la ciudadanía, porque el que no recibe una pensión suficiente no puede participar activamente de la vida política, social y cultural. Asegurar el derecho a la seguridad social –concluyen- es asegurar una de las condiciones de la ciudadanía. Es un asunto, entonces, de democracia”. 

Julio Frank S.

Fuente: camara.cl

Imagen: Texto del proyecto de reforma constitucional

10 de octubre de 2020

Ingresando al local de votación


Para el ingreso de los votantes el próximo domingo 25, locales habilitados están colocando un tapete especial que permita desinfectar el calzado, una de las numerosas medidas de prevención sanitaria para el plebiscito sobre nueva Constitución con motivo de la pandemia de coronavirus. El colegio República de Costa Rica, en la comuna de Ñuñoa, es uno de ellos.


Foto: J.F.S.

7 de octubre de 2020

Dirigentes sociales podrían ser candidatos a parlamentarios… ¿y a constituyentes?

Reforma constitucional en trámite deroga el numeral 7 de las inhabilidades dispuestas por la actual Constitución para postulaciones a cargos de elección popular.

En primer trámite en el Senado se encuentra el proyecto de reforma constitucional presentado el 29 de septiembre último por los senadores Pedro Araya (independiente), Francisco Huenchumilla y Ximena Rincón (DC), que deroga la inhabilidad de dirigentes gremiales y vecinales para postular a cargos de elección popular correspondiente al numeral 7 del artículo 57 de la Constitución vigente.

El proyecto no menciona a líderes sociales que desearen postular a convencionales o constituyentes, los que, según la reforma constitucional que estableció el próximo plebiscito, deberían suspender sus funciones en el momento de quedar inscrita su candidatura (artículo 132).

Al fundamentar la iniciativa, los autores hacen ver “la necesidad que tiene la ciudadanía de sentirse representada por aquellas personas que quieran renovar la política y que cuenten con alto conocimiento de lo que sucede en las organizaciones de base”, pero que, añaden, “no han tenido la oportunidad de postular a cargos de elección popular, sea por falta de financiamiento o porque la política de antaño no les daba la cabida que actualmente exige la ciudadanía”.

Aseguran también que esos dirigentes no sólo disponen de un marcado sentido de servicio social, sino que han adquirido en su respectiva labor las competencias y conocimiento necesarios acerca de los problemas que viven los ciudadanos y ciudadanas día a día.

Permitir a esas personas ser investidas con cargos de elección popular, insisten, aumentaría la eficacia y la eficiencia en la creación, planificación y ejecución de las políticas públicas y reforzaría el sentido de realidad que la comunidad exige a éstas.

Respecto de eventuales conflictos de interés, los senadores afirman en el proyecto que esa posibilidad en este caso “es muy lejana” a la de otras autoridades de mayor rango sobre las cuales no pesa dicha inhabilidad.

Julio Frank S.

Fuente del texto: camara.cl

5 de octubre de 2020

Asamblea Constituyente, 68,5%; Convención Constitucional, 29,7%


Un respaldo mayoritario (68,5%) recibió la opción “Asamblea Constituyente” -no contemplada en la papeleta de votación para el plebiscito del próximo domingo 25- durante la consulta virtual realizada por la Asamblea de la Ciudadanía Constituyente por el “Apruebo” el 2 y 3 de octubre, la que preguntó, entre otros temas, quién debería redactar una nueva Constitución. “Convención Constitucional”, una de las alternativas oficiales, recibió el 29,7 por ciento.

Ambas denominaciones pueden ser sinónimos, salvo que no coincidan totalmente en las condiciones más determinantes, como ocurre en este caso hasta ahora.

Ciudadanos y ciudadanas (en número superior a siete mil, informó radio Biobío) expresaron su opinión acerca del proceso constituyente que se abriría si triunfa la opción “Apruebo”, de las condiciones impuestas por el llamado “Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución” del 15 de noviembre pasado y de los derechos sociales que debieran estar contenidos en un nuevo texto constitucional.

La iniciativa fue impulsada desde el Colegio de Profesores y Profesoras, la Coordinadora de Trabajadores y Trabajadoras por No+AFP, la Federación Nacional de Trabajadores Públicos de la Educación y otras organizaciones sociales, y por los alcaldes de Valparaíso e Independencia, Jorge Sharp y Gonzalo Durán, respectivamente.

J.F.S.

Fuente principal: colegiodeprofesores.cl

4 de octubre de 2020

Pedaleando por el “Apruebo”



Una extensa caravana de ciclistas recorrió ayer diversas calles de Santiago promoviendo la opción “Apruebo” para el plebiscito sobre nueva Constitución del próximo domingo 25. Aquí, su pasada por la rotonda Grecia, en el límite de las comunas de Ñuñoa, Macul y Peñalolén.

Fotos: J.F.S. 

1 de octubre de 2020

Consulta virtual sobre proceso constituyente y derechos sociales


La Asamblea de la Ciudadanía Constituyente por el “Apruebo” convocó a una Consulta Nacional Constituyente con el objeto que ciudadanos y ciudadanas expresen su opinión acerca del proceso constituyente en perspectiva desde el 18 de octubre de 2019, así como de las condiciones que impuso la elite política en el llamado “Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución” el 15 de noviembre pasado y respecto de los derechos sociales que debieran estar contenidos en una nueva Carta Fundamental.

La consulta estará abierta desde las 0.00 horas de este viernes 2 hasta las 23.59 horas del sábado 3 en consultanacionalconstituyente.org

La iniciativa es impulsada por el Colegio de Profesores y Profesoras, la Coordinadora de Trabajadores y Trabajadoras por No+AFP, la Federación Nacional de Trabajadores Públicos de la Educación, la Fundación Daya, los alcaldes de Valparaíso e Independencia, Jorge Sharp y Gonzalo Durán, respectivamente, y más de 50 organizaciones sociales y de independientes.

J.F.S.

Fuente: revistadefrente.cl

29 de septiembre de 2020

Solos y con mascarilla: Estrictas medidas sanitarias para el plebiscito 2020




El Servicio Electoral se compromete a realizar “un trabajo riguroso que colabore con el fortalecimiento de la democracia y mantener la impecable tradición electoral chilena”, pero también apela al compromiso de toda la ciudadanía de “participar de forma responsable, con serenidad y siguiendo las recomendaciones especialmente elaboradas para su cuidado”.

El plebiscito sobre nueva Constitución del próximo domingo 25 de octubre demandará un desafío no sólo político y ciudadano, sino también sanitario y de procedimiento electoral, con el fin de prevenir los contagios durante la actual pandemia de coronavirus.

La sanitización previa de todos los locales de votación, el uso obligatorio de mascarilla –ojalá quirúrgica desechable de tres pliegues- y alcohol gel para todos los participantes, así como de guantes protectores para los vocales de mesa y de escudo facial para el presidente de la misma durante el recuento de votos, además de la concurrencia a votar en solitario, figuran entre las numerosas disposiciones establecidas por el protocolo sanitario del Servicio Electoral aprobado por el Ministerio de Salud para esa decisiva y larga jornada, llamada “plebiscito de entrada” (con voto voluntario) a un proceso constituyente.

El instructivo contó con la opinión técnica de la Organización Panamericana de la Salud/OMS, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Sociedad Chilena de Infectología, Sociedad Chilena de Epidemiología, Cruz Roja de Chile y Oficina Nacional de Emergencia.

Kit sanitario

El Servicio Electoral llama al electorado a que el 25 de octubre, día del Plebiscito Nacional 2020, acuda a su respectivo local de votación usando su propia mascarilla –idealmente quirúrgica desechable de tres pliegues- y llevando alcohol gel al 70 por ciento. Asimismo, el elector deberá llevar su propio lápiz pasta azul, para marcar su preferencia en las correspondientes cédulas de votación y para firmar el padrón electoral en la mesa correspondiente.

En cada local de votación, en todo caso, se dispondrá de kits sanitarios para los electores en caso de alguna contingencia. 

Los apoderados de las opciones plebiscitadas, a su vez, deberán llevar sus propios kits sanitarios. De lo contrario, no podrán desempeñar sus funciones.

Lugares de votación 

Los locales de votación deberán ser sanitizados durante la madrugada de los días 23 y 24 de octubre, para lo que se solicitará la colaboración de las autoridades correspondientes y de los propietarios y administradores de los recintos. Además, se ha solicitado a los municipios realizar, durante la jornada del 25 de octubre, el retiro periódico de basura y la limpieza de los mismos.

Tanto en el exterior como en el interior de los locales de votación se debe colocar afiches que orienten al elector acerca de medidas sanitarias, entradas y salidas.

En el exterior de los locales deberán ser demarcados con cinta amarilla el espaciamiento físico requerido a los electores para su ingreso y el distanciamiento físico para llegar a la mesa receptora de sufragios. 

El uso permanente de mascarillas –ojalá las recomendadas- será obligatorio en los recintos de votación.

Ingreso de votantes

Los electores deberán ingresar a los locales de votación solos, sin compañía, salvo aquellos que manifiesten necesidad de voto asistido.

Se considerará, en la medida que los espacios lo permitan, filas de acceso preferencial para adultos mayores (*), personas con necesidades especiales o embarazadas, quienes deberán mantener 2 metros de distancia respecto de la fila de acceso general. 

En el momento de ingresar a los locales de votación, todas las personas, sin excepción, deberán desinfectar sus manos usando alcohol gel al 70 por ciento o rociador con alcohol al 70 por ciento dispuestos por el Servicio para tales fines.

Para ingresar a cada local, los electores deberán realizar filas, siempre provistos de mascarillas –idealmente, las recomendadas, se insiste- y guardando una distancia de al menos un metro entre personas.

Los locales de votación contarán con mascarillas quirúrgicas desechables de tres pliegues para casos de contingencia de electores u otras personas. 

Quedará estrictamente prohibido ingresar a un local de votación con propaganda referente a alguna de las opciones del plebiscito, ya sea en los elementos sanitarios o la vestimenta.

Se deberá determinar un aforo considerando la capacidad máxima del recinto y asegurando un distanciamiento de al menos un metro entre personas, y también coordinar con las fuerzas de orden que no se produzca aglomeraciones en el exterior. En el aforo no se debe considerar a los vocales, apoderados, prensa, personal del Delegado o con rol electoral y fuerzas encargadas del orden.

Se recomienda que los locales de votación tengan habilitadas puertas de ingreso y salida distintas, para permitir el flujo unidireccional y evitar aglomeraciones.

Salida

Una vez emitido el voto, los electores deberán hacer abandono inmediato del local de votación por la salida dispuesta para ello. Es importante tratar de impedir los contactos sociales, conversaciones y saludos en el interior del recinto. Las declaraciones, entrevistas o conferencias de prensa de cualquier persona deberán ser realizadas fuera de estos locales.

Se deberá reforzar los basureros con tapa al interior de los locales de votación y colocando bolsas de basura grandes -basureros de hasta 240 litros-, para asegurar la protección del personal de aseo. Se deberá duplicar, además, su capacidad y señalar claramente cuáles son los indicados para botar la basura sanitaria, cuya señalización deberá ser de color rojo. Se entenderá por basura sanitaria las mascarillas, escudos faciales, guantes, toallas de higienización u otros implementos que se haya utilizado para el cuidado personal o la limpieza de materiales.

Los locales de votación deberán contar con baños públicos disponibles y éstos, ser limpiados y desinfectados de manera frecuente, procurando disponer de agua potable y jabón líquido y asegurando una distancia física de al menos un metro entre las personas.

Continúa…

Julio Frank S.

Extracto editado de:

“Protocolo sanitario para un Plebiscito Nacional 2020 más seguro”, Servicio Electoral de Chile, 31 de julio de 2020, www.plebiscitonacional2020.cl

Documento oficial

(*) Tendrán horario especial

26 de septiembre de 2020

Tren y motoqueros por el “Apruebo”



El “Tren del Apruebo + CC (Convención Constitucional)” encabezó este sábado una bulliciosa caravana por calles céntricas de la capital de Chile, partiendo en la Plaza Ñuñoa, en la comuna del mismo nombre. Participaron también motoqueros, ciclistas y automovilistas, durante el período oficial de propaganda para el plebiscito sobre nueva Constitución que se extenderá hasta el jueves 22 de octubre próximo, tres días antes del trascendental acto cívico.

Fotos: J.F.S.

21 de septiembre de 2020

La radio saca el cuerpo al momento histórico


El medio de comunicación social considerado más creíble ha cedido parte de su liderazgo periodístico para cubrir el plebiscito 2020, mientras su audiencia se muestra mucho más interesada de cara a la mayor decisión ciudadana de los últimos 30 años.

A pocas semanas del plebiscito nacional que aprobará la redacción de una nueva Constitución o bien la rechazará, permitiendo la subsistencia de la redactada en dictadura, las ondas de la radiodifusión convencional, consideradas históricamente líderes en credibilidad entre los medios de comunicación masivos, no son, sin embargo, las que encabezan la información periodística acerca del acto político y social más trascendente de las últimas tres décadas en Chile.

La audiencia, distraída de la historia por el sopor político impuesto por los gobernantes post Pinochet, había vivido la transición ignorando en general la importancia que revisten las normas de una Carta Magna, constreñida a un papel de mera consumidora de ofertas económicas y electorales, e impedida hasta de recibir clases formales de educación cívica. De este modo, no le fue difícil pasar por alto, por ejemplo, que un Presidente que había levantado su dedo acusador contra el dictador por televisión y en directo 17 años antes (Ricardo Lagos) firmara el texto constitucional promulgado por éste asegurando que las reformas introducidas lo hacían “democrático”.

¿No era y continúa siendo ése un auditorio ideal para ser informado y orientado por ágiles, cotidianas y modernas emisoras radiofónicas mediante programas especiales y debates pluralistas sobre una gran contienda plebiscitaria, la del 25 de octubre próximo, como lo fue durante los decenios de mayor progreso nacional en el siglo XX e incluso durante la polarización de comienzos de los años ’70 y la censura dictatorial subsiguiente?

¿Por qué este medio sigue caminando con pies de plomo en el tema más importante para un país democrático, el constituyente, limitándose hasta ahora a una difusión protocolar, que le asimila más al legado autoritario que al avance en democracia, y dejando su liderazgo periodístico-político a sus pares escritos, con su característico sesgo, y televisivos, con su habitual farándula?

Nueva programación

La sensación de libertad individual que generó el modelo político heredado de la dictadura había permitido ignorar diversas críticas, especialmente las contrarias al predicamento mercantil inculcado en la sociedad chilena, pero no consiguió desactivarlas. Imprevisible en esas circunstancias fue, pues, el violento estallido social de hace menos de un año, producto directo del cual -no de innumerables marchas y paralizaciones pacíficas y algunas tímidas gestiones políticas- está hoy a la puerta nada menos que una consulta popular como instancia resolutoria de la cuestión de fondo: la legitimidad político-social de la Constitución chilena aún vigente.

Pero ocurre que, pese a tales expectativas de cambio inminente, la voz radial, antes instrumento además de comercial también político, social y cultural, suena pobre en la transmisión de ideales o aspiraciones comunes más allá de lo práctico e inmediato, con frecuente altisonancia e improvisación ante el micrófono e insensible ante la amplitud y pluralidad de las expresiones comunitarias y artísticas nacionales. Intentos contracorriente son aislados, abortados o derivados a un millonésimo espacio digital por la irradiación de privilegiados administradores no sólo del espectro radioeléctrico, sino de esta sociedad como tal: los consorcios transnacionales. La debilidad regulatoria aprovechada por este sector ha favorecido la concentración del dial, coartando la libre competencia y uniformando discrecionalmente la oferta sonora.

Los compromisos comerciales, que otrora minimizaron los límites de la creatividad permitiendo el florecimiento de las programaciones, ahora los estrechan e incluso los manipulan. Es el caso del anuncio publicitario que invade la información periodística, tanto así que cada vez más conductores de noticias deben asumir y desempeñar paralelamente ambas tareas dentro de sus programas, mezclando mensajes de distinta naturaleza para presentarlos como uno solo y común, fortaleciendo a uno y debilitando al otro, y haciendo letra muerta, de paso, de preceptos éticos gremiales chilenos y extranjeros.

Son evidentes la retirada de un auditor analógico nostálgico y templado y el arribo de otro formado en la pragmática, metalizada y ansiosa era digital. Después de desplazar a las antiguas estaciones de AM, la nueva tecnología de las FM ha ido resolviendo vertiginosamente vetustos impedimentos, simplificando fantásticamente la comunicación técnica y abriendo nuevas plataformas y aplicaciones, pero su nuevo contenido ha desestimado y restado sustento a la combinación de talento artístico y exigencia estética que fuera indispensable en este medio.

Radio Beethoven, la única emisora de música selecta en la capital de Chile, puede corroborarlo. Después de verse obligada a cerrar en noviembre pasado y a silenciar a los grandes maestros y orquestas clásicas durante algunos meses, fue rescatada por la Universidad Católica y está nuevamente en el aire… pidiendo “apoyo”. Y qué decir de la música chilena, la tradicional. Incluso en fiestas patrias, sobrevive librada a la buena voluntad de algunos programadores.

Banderas aún flameantes

No sé qué tan relativas podrían ser estas reflexiones, alusivas a emisoras santiaguinas de frecuencia y amplitud moduladas de distinta época, sin abarcar las de otras regiones del país. Las emisiones de estas últimas, más localizadas, podrían hacer menos pesimista el panorama, pero en forma no muy significativa si se estima que son alcanzadas también por el poderío insuperable de las cadenas capitalinas extendidas por el territorio nacional, concentración facilitada, además, por el centralismo del régimen político-administrativo de siempre.

Hay, no obstante, algunas islas en este mar supranacional y centralista. Una es Radio Biobío, propiedad de la familia Mosciatti, de Concepción, todavía con programación íntegramente en vivo y con énfasis en la información “independiente de verdad” -como afirma su eslogan-, junto con la investigación periodística y un plus del que carecen sus competidoras: la opinión editorial. Otras son Radio Cooperativa, de la Compañía Chilena de Comunicaciones, vinculada a militantes democratacristianos y sobresaliente en la oposición a la dictadura, aunque luego comprometida con una transición negociada y cupular; y Radio ADN, anecdóticamente del consorcio transnacional Ibero Americana (de la española Prisa), que intenta una línea editorial abierta y pretendidamente popular.

Las tres, sin embargo, coinciden en el fino cuidado de un marco institucional favorable a los grandes emprendimientos privados pese a que no exista consenso social. El dial prefirió sumarse a la indiferencia mediática y la tibieza política ante el debate sobre una nueva Constitución y especialmente una asamblea constituyente a pesar del escaso conocimiento ciudadano sobre estos temas y el aporte de algunos expertos independientes. Sólo se inquietó tras del reguero de protestas y violencia callejera a partir del 18 de octubre de 2019 y ahora tiene encima el favoritismo del “Apruebo”, que podría hacer tambalear por primera vez un modelo que se creía inexpugnable.

Dial “frío”

Otros núcleos de influencia en FM, como Infinita, Tele13 Radio y Duna, se dedican simplemente a su segmento medio-alto, ejecutivo, de lunes a viernes, mediante conductores-ancla y comentaristas provenientes de preferencia de la televisión y ya formados editorialmente, a los que suelen intercambiar con cierta regularidad debido a las respectivas estrategias empresariales. Su información y asertivos comentarios tampoco alcanzan el pluralismo y menos aún el picar las bases del sistema, siendo notorio en este caso que no les acomoda una confrontación plebiscitaria que podría generar un poder constituyente inesperado, más abierto y popular (o “populista”). Ya el reciente retiro excepcional de fondos de pensiones desde las hasta entonces constitucionalmente intocables AFP pareció una pauta candente para ellos.

Y hay polos singulares. La información y opiniones políticas en Radio Agricultura, de la Sociedad Nacional de Agricultura y medio con peso periodístico histórico, circulan en torno a la adhesión al golpe de estado de 1973, lo obrado por Pinochet y su legado remanente, en tanto la única estación capitalina de real oposición en la frecuencia modulada es la radio de la Universidad de Chile… descartada por los grandes avisadores.

Con todo, si bien el mensaje radial se escucha extraño cuando saca el cuerpo al momento político y a su propia historia, está en sus emisores restaurarlo. De otro modo, la celebración de su centenario -dentro de menos de dos años, el 19 de agosto de 2022- tendría que circunscribirse a su mejor pasado.

Julio Frank S.

Cuadro: J.F.S. Fuente: es.wikipedia.org

1 de septiembre de 2020

3. ¿Proteger la seguridad social o sólo supervigilarla?

El sistema de previsión o seguridad social ha sido el tema constitucional más polémico de los últimos años. El retiro del 10 por ciento de los fondos de los afiliados a las AFP (empresas privadas), permitido finalmente por una reforma duramente debatida, ha sido su punto culminante.

La Constitución de 1925 hablaba de proteger por ley, entre otras, “las obras de previsión social”, considerándolas parte de un conjunto de beneficios destinados a satisfacer “las necesidades personales y familiares” de la población.

La Constitución de 1980(-2005), en cambio, apunta específicamente a “garantizar” el acceso a ella y “supervigilar” el ejercicio de tal derecho.  

Como en el caso del trabajo, ¿se debe proteger la seguridad social? ¿Se debe proteger solamente la libertad para ejercerla? ¿Otra idea?


J.F.S.

Fuente de la imagen: bcn.cl

29 de agosto de 2020

2. ¿Protección al trabajo o libertad de trabajo?

Las Constituciones son algo escrito. Se las redacta minuciosamente y con 
intencionalidad, con el fin de definir qué tipo de sociedad se busca y de inspirar, orientar y llevar a la acción concreta a legisladores y gobernantes.

El trabajo, uno de los derechos sociales consagrados en una Constitución, puede tener así más de un enfoque fundamental en el debate constituyente previo.

¿Se le debe proteger como tal? ¿Se debe proteger solamente la libertad para ejercerlo? ¿Otra idea?


J.F.S.

Fuente de la imagen: bcn.cl

27 de agosto de 2020

1. Un civil y cuatro militares

El Presidente Arturo Alessandri Palma lideró el proceso constituyente previo a la promulgación de la Constitución Política de 1925, la que rigió hasta el golpe de estado de 1973, fue reemplazada en 1980 por decreto de la Junta Militar de Gobierno y está vigente, con reformas, hasta hoy.

Con un tenor diferente, por lo tanto, comenzaban los respectivos textos constitucionales:



J.F.S.

Fuente de las imágenes: bcn.cl